Con el paso del tiempo, la visión de las personas experimenta cambios naturales. A partir de los 40-45 años, los ojos comienzan a perder la capacidad de enfocar los objetos cercanos en un proceso progresivo que llamamos presbicia, conocido en un lenguaje más común como «vista cansada».
Esta disminución de la capacidad para enfocar los objetos cercanos (acomodación) se debe al envejecimiento y a la pérdida de la elasticidad del cristalino; el cual, con el paso del tiempo, no solo pierde esta capacidad de enfoque sino que también se va opacificando progresivamente con la aparición de las cataratas. Si a esto le sumamos que la superficie ocular también sufre cambios con el paso del tiempo -aparece sintomatología de sequedad ocular y mala calidad de las lágrimas- se entiende que las consultas oftalmológicas de estos pacientes sean cada vez más numerosas.
Existen 3 opciones innovadoras para corregir la presbicia.
Gafas progresivas de última generación
Gafas con una graduación progresiva de cerca a lejos: la parte inferior de la lente está graduada para visión de cerca, la parte central para visión intermedia y la superior para la visión de lejos. La tecnología digital con la que se cortan actualmente las lentes, que están personalizadas, permite una rápida adaptación.
Cirugía de sustitución del cristalino por una lente intraocular trifocal
Estas lentes corrigen las 3 tres distancias focales. El procedimiento quirúrgico es similar al que se utiliza en la cirugía de cataratas: consiste en sustituir el cristalino por una lente intraocular. La cirugía se lleva a cabo con anestesia tópica (gotas de colirio anestésico) y dura entre 15 y 20 minutos.
Lentes de contacto multifocales de visión simultánea
Estas lentes con alto gradiente acuoso proporcionan una visión nítida a todas las distancias, ya que utilizan un proceso natural del ojo que llamamos «visión simultánea»: el sistema visual es el que escoge qué graduación necesita en función de la distancia a la que está trabajando.


