La cirugía refractiva es el conjunto de técnicas quirúrgicas destinadas a corregir los defectos de refracción, es decir, la miopía, la hipermetropía y el astigmatismo. Su finalidad es reducir o eliminar la necesidad de utilizar gafas o lentes de contacto. Estas técnicas incluyen procedimientos que se llevan a cabo sobre la córnea (cirugía láser) y procedimientos para implantar lentes intraoculares (cirugía intraocular), y se indican dependiendo del tipo de defecto refractivo y de las características anatómicas de cada ojo.
Técnicas basadas EN LÁSER EXCIMER
LASIK o FemtoLASIK
El LASIK (Laser assisted in situ Keratomileusis) es una de las técnicas más utilizadas en el mundo para la corrección de los defectos refractivos, y cuenta con una experiencia de más de 30 años. Consiste en levantar una fina capa de tejido corneal a unas 100 micras de profundidad (que llamamos flap) para, seguidamente, aplicar el láser excimer para modelar la curvatura corneal y eliminar el defecto de refracción. Finalmente, se reposiciona el flap corneal, que se adhiere sin necesidad de puntos de sutura.
Se trata de una técnica segura, rápida (dura unos 5 minutos por ojo), sencilla y eficaz, y permite que el paciente se reincorpore rápidamente a sus actividades.
Prk o Ablación de Superficie Avanzada
La PRK (Photorefractive Keratectomy) consiste en retirar el epitelio corneal (que es como la piel de la córnea) para, seguidamente, aplicar el láser excimer para modelar la curvatura corneal. Posteriormente se coloca una lente de contacto terapéutica hasta que cicatriza la superficie corneal (2-3 días).
Es la técnica de elección en pacientes con graduaciones bajas, córneas finas o con alteraciones biomecánicas (incluso en casos en los que el LASIK estaría contraindicado) y también en pacientes que practican deportes de contacto. En este tipo de cirugía, la recuperación visual es más progresiva y, durante los primeros 2-3 días, el paciente puede notar algunas molestias.
Técnica basada en la implantación DE LENTE INTRAOCULAR FÁQUICA (ICL, EYECRYL, IPCL)
Consiste en introducir una lente intraocular flexible y de material biocompatible a través de una pequeña incisión, y colocarla por detrás del iris y ante el cristalino, sin necesidad de modificar ninguna estructura ocular.
Esta cirugía está indicada en pacientes que tienen defectos de graduación altos o que, por algún motivo, no son aptos para la cirugía láser.


